Jamón de oveja curado en casa
Si te haces con una pata de oveja (o de corzo, ciervo o jabalí), te reto a curarla en casa. Solo con sal y manteca, dos conservantes naturales, y paciencia: salazón, redistribución de la sal y secado. Un curado casero que sorprende.

Álvaro Urra
Creador de recetas
Soy Álvaro Urra. Descubro los mejores locales, pero también suelto recetas. Aquí recojo las que cocino en casa: producto de cercanía, tradición y elaboraciones caseras como cecina, curados, conservas y guisos de toda la vida, escritas paso a paso para que las hagas sin rebobinar.
Ingredientes
Preparación
Pon una capa de sal en el fondo de un recipiente, coloca la pata entera encima y cúbrela con otra capa de sal. La idea es que el músculo expuesto quede bien cubierto.
Métela a la nevera, sin film, para que suelte el agua. La proporción es aproximadamente un día por cada kilo de peso de la pieza (unos 2-3 días para una pata pequeña).
Saca la pata y quítale muy bien toda la sal con agua. No te asustes por el agua que ha soltado: es lo normal.
Sécala muy bien con papel: este paso es importante para evitar humedad en la superficie.
Vuelve a meterla en frío en la nevera unos 2 días para que la sal, que ahora está en la primera capa, se redistribuya por dentro de la pieza.
Cubre bien con manteca de cerdo las partes del hueso que quedan más expuestas: es otro buen conservante y protege la carne.
Cuélgala a secar en un sitio fresco, seco y ventilado. El tiempo de secado varía según el tamaño de la pieza: notarás cómo va perdiendo agua y curándose.
💡 Trucos
- Regla de la sal: aproximadamente un día en salazón por cada kilo de peso de la pieza.
- La manteca de cerdo sobre el hueso protege las zonas más expuestas durante el secado.
- El tiempo de curado depende del tamaño: cuanto más grande la pieza, más semanas de secado necesita.


