Pimientos asados en conserva
Un clásico de nuestra tierra: pimientos rojos asados a la brasa y embotados para todo el año, como se ha hecho siempre en las familias. Con producto de cercanía (piquillo, pico de Mendavia, de cristal) le dan mil vueltas a cualquiera de supermercado.

Álvaro Urra
Creador de recetas
Soy Álvaro Urra. Descubro los mejores locales, pero también suelto recetas. Aquí recojo las que cocino en casa: producto de cercanía, tradición y elaboraciones caseras como cecina, curados, conservas y guisos de toda la vida, escritas paso a paso para que las hagas sin rebobinar.
Ingredientes
Preparación
Asa los pimientos enteros sobre brasa o leña (de olivo si puedes), dándoles vueltas para que se hagan de forma uniforme. El punto perfecto es cuando la piel se quema un poco por fuera.
Déjalos templar y sudar para que la piel se despegue mejor.
Pélalos y límpialos: haz un corte junto al tallo, empuja con los dedos para sacar todas las pipas y retira la piel raspando con el mismo filo del cuchillo.
En botes limpios pon un chorrito de aceite de oliva, ve rellenando de pimientos hasta la curva del bote y termina de cubrirlos con más pimiento.
Cierra los botes bien fuerte y ponlos al baño maría. Cuenta 15 minutos desde que el agua rompe a hervir.
Saca los botes con cuidado y déjalos enfriar. Comprueba que la tapa ha hecho el vacío (queda hundida y no hace clic): así aguantan todo el año.
💡 Trucos
- Cuanto mejor sea el pimiento, mejor la conserva: los de comercio local le dan mil vueltas a los de supermercado.
- No te asustes si se queman un poco por fuera: ese es el punto que da todo el sabor ahumado.
- Verifica siempre el sellado al vacío antes de guardarlos en la despensa.


